En pie de guerra contra la banca por los gastos de su ex novia
Rubén Blanco creó una inmobiliaria con su pareja, pero acabó su relación y ahora le ahogan las deudas que le dejó la ex.
http://www.lavozdegalicia.es/ourense/2008/12/01/0003_7359933.htm?ok=1#
Típica historia: el incauto que curra y abre cuenta bancaria para que su pareja maneje las cuentas. La pareja se disuelve, pero en lo económico todo sigue igual, ella controlando el presupuesto. El resultado al cabo del tiempo: un pufo de no te menees.
Por parte de la ex, hay presunta falsificación de firma en préstamos y para obtención de tarjetas de créditos, más otros “regalitos”.
El banco ha reconocido que las firmas está falsificadas, pero lógicamente ejerciendo la perspectiva de género defendida por las femilistas, que particularmente gustan de amparar este tipo de fechorías, el banco le reclama el dinero únicamente al hombre.
El caso no hubiera resultado igual si hubiese sido al revés, pero de todas formas es raro que así ocurra, ya que las mujeres cuidan más de los “detalles” financieros, acertadamente.
Y es que las cuentas claras conservan la “amistad”.




